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El legado de Josep Andreu
J. A. DOMÈNECH
23/01/2019

En la tarjeta de visita de Josep Andreu como máximo responsable de la Autoridad Portuaria de Tarragona (APT) figuraban los cargos de presidente y CEO, un detalle este último que marcaría su paso como primer ejecutivo de la infraestructura. No era un capricho: Andreu decidió desde un principio que iba a implicarse en la gestión, de manera muy activa; cosa hasta entonces no vista en sus antecesores en el cargo, con perfiles mucho más políticos y que centraron su actividad en las labores de presidencia de la institución.

Hay que incidir en ello. Josep Andreu ha sido claramente el presidente menos político de todos los que ha ocupado el cargo al frente del Puerto de Tarragona desde que los gobiernos autonómicos tuvieron la potestad para designar a los presidentes de las autoridades portuarias, en su caso por el perfil convergente inicial.

A propuesta del president Mas, Andreu llegaba al Puerto de la mano de Joan Maria Adserà , director general de la Xarxa Santa Tecla, en la que trabajaba Andreu. El gestor responsable del consorcio de Santa Tecla siempre ha tenido buen cartel en la Generalitat; era persona altamente considerada en el ‘rovell de l’ou’ convergente, de gran credibilidad, al menos así fue en la época floreciente de Convergència.

Andreu arribaba al Puerto para dejar su propia impronta, muy especialmente en la gestión, alejándose en lo posible de las directrices políticas, de su aval convergente para situarlo en el cargo. De hecho, de buen principio se lanzó desde fuera la especie de que, con el flamante cargo, se preparaba para dar el salto al Ayuntamiento de la ciudad, u otras alturas, en esa idea tan extendida de utilizar las instituciones para la promoción política.

Andreu no estuvo nunca por la labor, y quizá esa no implicación partidista en general, que él ha tenido muy clara, aunque marcada tenuemente, no fuera compartida por el entorno político teóricamente afín, que esperaba de él algunos ‘gestos’, que no llegaron nunca, muy especialmente en el decurso de la tensión política vivida en el último año.


La cuenta del haber

Andreu ha sido el presidente de la APT que mayor consenso ha logrado entre la clase política, tras comprobarse su perfil altamente profesional, de búsqueda de consensos y de apuesta por el territorio. La práctica totalidad de partidos políticos así lo ha reconocido públicamente, cosa inédita. En el campo profesional, la comunidad portuaria ha aplaudido en su mayoría su paso al frente de la infraestructura, además de recibir públicamente el reconocimiento de Puertos del Estado , muy de la mano de José Llorca, el anterior presidente de Puertos con el que Andreu tenía especial afinidad. Incluso los estibadores prepararon un acto de despedida, que seguramente es el que más ha impactado a Andreu, después de bregar tensamente con ellos y sus reivindicaciones laborales.

‘El mayor éxito de la etapa de Andreu al frente de la APT ha sido la inversión en la terminal Puerto Centro en Guadalajara’



Y es que el enfoque técnico de Andreu, en un momento muy difícil económica y políticamente, es un haber que debemos destacar. Y entre los éxitos habrá que apuntar igualmente que Andreu heredó una buena proyección del puerto en infraestructuras, diseñada por los anteriores equipos lo que le ha permitido ir cerrando proyectos. Naturalmente no todo han sido aciertos y muchas cosas quedaron pendientes o no se afrontaron debidamente, como veremos.

Me parece que su gran aportación durante sus siete años y medio de mandato ha sido convertirse en un auténtico CEO del puerto, no únicamente en su papel presidencial de representación institucional y protocolaria: ha atacado directamente la gestión, como venimos diciendo. Durante los primeros 9 meses, Andreu se pegó a la sombra del director general, José Antonio Sánchez , empapándose de todo lo que tuviera que ver con la gestión. Una vez pasada esta etapa, Andreu capitaneó las reuniones ejecutivas y comerciales, en un papel en el que se ha sentido muy cómodo dado su perfil de ingeniero industrial enfocado a la gestión. Y esto no es nada fácil en una estructura organizativa no falta de rigidez, en la que los cambios en estos temas no son acogidos normalmente con entusiasmo. Además, el margen para modificar algunas cosas internas es muy limitado.

A estas iniciales dificultades, la comunidad portuaria local acogió además con cierto recelo la llegada de Andreu, al ver en él otra figura política colocada al frente de una institución, y que, además, adolecía del perfil del anterior presidente, Josep Anton Burgasé , que, como antiguo trabajador del puerto, sabía bien cómo explotar la proximidad con trabajadores y empresas. Pero creo que Andreu acabó sorprendiendo a casi todos, a los de dentro de la casa y a los de afuera.

Los esperados cruceros

El éxito de impacto más popular ha sido el empuje que bajo el mandato de Andreu se ha dado al tráfico de cruceros, aprovechando el auge que vive el sector en nuestro país y los crecimientos espectaculares de Barcelona en este tráfico. Después de 20 años de gestiones, con muy escaso éxito, Andreu y su equipo apostaron claramente por ir a buscar una compañía que pusiera a Tarragona en el mapa, sabiendo que el negocio crucerista no lo es tanto para el Puerto como para la ciudad y el entorno. En este sentido, la APT seguramente ha realizado un enorme esfuerzo comercial para ver los barcos de Costa Cruceros atracados en la terminal del muelle de Levante . Una realidad de la que el territorio debe todavía sacar pleno provecho.

Sin embargo, desde el punto de vista de proyección del Puerto, el mayor logro de la etapa de Andreu al frente de la APT ha sido la inversión en la terminal Puerto Centro en Guadalajara. Se trata de la mayor terminal ferroviaria de mercancías de la península ibérica. Con una inversión de 20M€, el Puerto dispondrá de 150.000 m2 que estarán operativos en 2020. Firmado en junio pasado, este es el acuerdo más importante de la etapa de Andreu, del que veremos una gran proyección en los próximos años. Esta iniciativa queda reforzada con otro contrato con la terminal intermodal de Monzón , para el transporte de cereal.

Hay que destacar también el impulso al transporte de automóviles (pese al pinchazo de Daimler), situando al puerto entre los de mayor tráfico en esta especialidad en España. Capítulo esencial es la ampliación del muelle de la Química , que refuerza el primer activo en los ingresos de la infraestructura (65% de los tráficos del puerto son petroquímicos). y ‘convence’ al sector con un argumento más para que permanezca y crezca en Tarragona. La nueva ZAL, clave para las capacidades logísticas de la infraestructura; la terminal intermodal de La Boella; la mejora de las instalaciones portuarias del entorno urbano; y la creación de nuevas, como la pasarela de conexión con la playa del Miracle.

‘La progresiva reducción del endeudamiento de la entidad, en circunstancias económicas adversas, hay que apuntarlo en el haber de su etapa’



En el haber hay que apuntar igualmente el tráfico de animales vivos, empezando desde cero, con crecimientos espectaculares en los últimos años, bajo la operativa de Euromarco y Transmar. El impulso del clúster ChemMed , la consolidación de la capitalidad mediterránea de enclave del cereal; la organización de los Hub Day , y de los Agrifood , entre otras acciones. Aunque es ciertamente un resumen de nota, creo que poco se habla, por ser quizá un tema contable interno -aunque piedra angular de la gestión-, de la progresiva reducción del endeudamiento de la entidad, en circunstancias económicas adversas, de enorme valor por cuanto el riesgo de tirar de crédito en beneficio de proyectos poco asumibles, o para alimentar réditos de imagen, siempre es una amenaza en este tipo de infraestructuras.

Lo no conseguido

A todo ejecutivo le gusta crear su propio equipo directivo y que este desarrolle las directrices hasta el último rincón de la organización. Naturalmente esto es mucho más factible en organizaciones privadas, y encarna enormes dificultades en las públicas, como es obvio, con gran peso de las inercias heredadas y con estructuras que chirrían al menor movimiento.

Andreu no acabó del todo de organizar la estructura como a él le hubiera gustado. Hizo cambios, sí, pero en algunas áreas le faltó tiempo, o más bien decisión, para renovarlas como era su deseo. Aunque ya no sabremos si el resultado hubiera mejorado. Sin embargo, sí que logró en los últimos años contar con un núcleo duro afín y muy competente. Una primera línea a la que siempre reconoció públicamente.

En el debe de su gestión, también hay que apuntar la terminal de contenedores, que no tuvo el esperado crecimiento que Andreu creía podía darse; de la mano del operador DP World , que sigue batallando para darle recorrido a la terminal.
Y quizá en este capítulo de empresas no conseguidas hay que apuntar el no relanzamiento de APPORTT (Agrupación para la Promoción del Puerto de Tarragona) , que Andreu quiso remodelar bajo otro modelo de gestión, pero que pasado el tiempo quedó en la carpeta de asuntos pendientes. APPORTT, la primera asociación de este tipo en España, que ahora imitan innumerables puertos, con éxito además comprobado.

En el acto oficial de relevo de Josep Andreu, el conseller de Territori i Sostenibilitat, Damià Calvet , sintetizó su gestión como "brillante". Me parece que el nuevo presidente de la APT, Josep Cruset , ha sido precavido y elegante al decir que su voluntad es la de “consolidar” el Puerto, dada la buena herencia recibida. Seguro que, además, querrá dejar su propia impronta.
Logo Empresa al dia Edita: Comunicación Externa S.L. - info@empresaaldia.org
Fotografia: Xavi Jurio - Arxiu ED
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